Mi soledad tiene alas (2023) es un trabajo musical de Marisol Bizcocho cargado de sentimiento, con una mezcla de flamenco y sonidos populares andaluces.
El álbum transmite emociones íntimas, con letras que hablan de soledad, amor, superación y recuerdos, manteniendo un estilo cercano y muy personal.
Sus canciones combinan ritmos tradicionales con un aire actual, mostrando una interpretación intensa y expresiva que conecta fácilmente con el público.
En conjunto, es un disco marcado por la sensibilidad, la fuerza vocal y el carácter andaluz que define la identidad artística de la cantante.